Cáncer de Cérvix, Virus del Papiloma Humano (VPH) y Citología
El cáncer de cérvix o de cuello uterino es el cáncer que afecta a la parte inferior y estrecha del útero, que desemboca en la vagina. Es el segundo cáncer más frecuente en mujeres a nivel mundial. Anualmente se detectan aproximadamente 2000 nuevos casos de cáncer de cérvix en España.
El cáncer de cérvix puede afectar a todas las mujeres sexualmente activas de cualquier edad.
El cáncer de cérvix no es hereditario, está causado por la infección del virus del papiloma humano (VPH). No todas las infecciones por VPH causan cáncer de cérvix, la mayoría de estas infecciones se resuelven espontáneamente. La infección por VPH se transmite fácilmente por contacto sexual. No es imprescindible la penetración para su adquisición. Los preservativos disminuyen el riesgo de propagación, pero, no protegen completamente.
Existen alrededor de 100 serotipos de VPH. De todos ellos sólo 15 son clasificados de alto riesgo de producción de cáncer de cérvix. Los tipos oncogénicos más frecuentes a nivel mundial son el 16 y el 18.
Los factores que facilitan la persintencia del VPH son: tabaquismo, alteración del sistema inmune, alto número de embarazos y toma prolongada de anticonceptivos orales.
La infección por uno o más tipos oncogénicos del VPH ha demostrado ser la causa necesaria para el desarrollo del cáncer de cérvix.
El cáncer de cérvix no da síntomas en sus primeras etapas, por ello, para el diagnóstico precoz es importante la realización de citologías y revisiones ginecológicas regulares.
En casos avanzados los síntomas más frecuentes son: el sangrado genital anómalo, coitorragia, dolor o flujo vaginal maloliente.
Los mecanismos de prevención del cáncer de cérvix son:
- Realización de revisiones y citologías periódicas
- Métodos de anticoncepción de barrera
- Vacuna frente al virus del papiloma humano (VPH)
- Número moderado de parejas sexuales
