Especialista en Ginecología, Obstetricia y Suelo Pélvico en Zaragoza

Elena Bescós Santana
Doctora en Medicina

Menopausia

El cese definitivo de menstruaciones suele darse entre los 48 y 54 años.

Los síntomas más frecuentes son:

Síntomas vasomotores: sofocos y sudoración.
Sequedad vaginal
Otros: depresión, disminución del deseo sexual, insomnio, irritabilidad, pérdida de la memoria...

Sofocos: repentina y transitoria sensación de calor que nace en el tórax y asciende por el cuello hasta la cara. Si los sofocos alteran la calidad de vida, deberá plantearse si desea tomar tratamiento para su disminución (soja o terapia hormonal sustitutiva).

Disminución del deseo sexual: en gran medida debido al cambio hormonal aparecido en esta época de la vida. Se recomienda:

Mantener relaciones sexuales de manera regular.
Hablar con la pareja de sus necesidades, miedos y molestias.
Consulte a un profesional si no consigue relaciones sexuales satisfactorias. En esta época es muy frecuente la necesidad de uso de lubricantes o estrógenos locales.

Enfermedad cardiovascular: la pérdida de estrógenos es uno de los factores de riesgo de enfermedad coronaria en la mujer postmenopáusica. En la postmenopausia se produce un aumento de trigliceridos y colesterol y un aumento plásmatico de la insulina.

Osteoporosis: una masa ósea baja puede producir fracturas óseas o traumatismos leves. La disminución de estrógenos produce una pérdida rápida de masa ósea durante los primeros años que siguen al cese de menstruaciones.

Tratamientos en la menopausia:

Terapia hormonal sustitutiva: indicada cuando hay síntomas que empeoran la calidad de vida o en casos de menopausia precoz. Se recomienda no prolongar su uso más allá de 5 años.

Fitoestrógenos: alternativa para aquellas pacientes que no puedan o no deseen la administración de terapia hormonal.

Lubricantes vaginales, hidratantes vulvo-vaginales y estrógenos locales: pueden mejorar las molestias locales y facilitar las relaciones sexuales.